La ira es una emoción que acompaña al ser humano y se manifiesta en situaciones de conflicto. El cerebro, específicamente el sistema límbico, controla las emociones como la ira. La ira dificulta el aprendizaje al desviar la atención y paralizar la memoria. Es necesario regular la intensidad de la ira para evitar bloqueos en el proceso de aprendizaje.