La ira es una emoción que aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de adrenalina. Existen tres tipos de ira: la ira repentina relacionada con la autoconservación, la ira estable causada por daño o trato injusto, y la ira recurrente relacionada con rasgos de carácter. El tratamiento de la ira involucra terapia cognitivo-conductual y medicamentos como antidepresivos, estabilizadores de ánimo y ansiolíticos para reducir los síntomas y controlar los