El documento describe la ira como una emoción que varía en intensidad y que viene acompañada de cambios fisiológicos. Explica que la ira puede llevar a la violencia si no se canaliza adecuadamente y que depende de cada caso puede acercar al ser humano a un estado casi animal. Además, detalla algunas técnicas para el manejo a corto y largo plazo de la ira como la relajación, reestructuración cognitiva y mejora de la comunicación.