La Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa de Venezuela establece las disposiciones fundamentales para la organización y funcionamiento de los órganos competentes en esta materia. Se promueve la justicia gratuita, accesibilidad, transparencia y otros principios orientadores, mientras que la participación popular es alentada en los procesos. Los tribunales están facultados para controlar la administración pública y resolver conflictos administrativos, ofreciendo un marco para el funcionamiento adecuado de estas instituciones.