La lírica culta surgió en el siglo XII en Provenza y se introdujo en la Península Ibérica a través de Cataluña, Castilla y el núcleo gallego-portugués. Sus autores fueron los trovadores, que pertenecían a diversas clases sociales y difundían sus poemas los juglares. Los géneros incluyeron la cansó, el sirventés y otros. La lírica culta en los siglos XV y XVI se recogió en cancioneros y fue cultivada por destacados autores como el Marqués