Este documento discute las nuevas perspectivas pedagógicas desde los años 80 en adelante. Señala que la escuela no solo reproduce las relaciones sociales dominantes sino que también es un espacio de resistencia. Aborda conceptos como el curriculum oculto y cómo en las aulas se negocian y resignifican significados sociales de manera compleja. Finalmente, plantea que la escuela debe estudiarse como un espacio de construcción social donde ocurren procesos de reproducción pero también de resistencia a través de la agencia de los sujetos.