El documento describe las competencias lingüísticas y comunicativas como fundamentales para la existencia socio-cultural. Explica que estas competencias se desarrollan a través de interacciones basadas en la historia personal y contexto sociocultural de cada uno, y a través de desafíos auténticos de comunicación. También destaca la importancia de ofrecer múltiples oportunidades de leer y escribir con propósitos definidos para formar lectores y productores de textos.