Saussure identificó tres tareas fundamentales de la lingüística: estudiar todas las lenguas posibles, investigar las fuerzas universales que intervienen en todas las lenguas, y deslindarse de otras ciencias para definirse a sí misma. Saussure delimitó la lengua y el habla, estableciendo que la lengua es un sistema social de signos que existe en la mente de los hablantes, mientras que el habla es el uso individual de la lengua. También definió el signo lingüístico como la asociación arbitraria entre un significado y