El documento describe los recursos del lenguaje periodístico, incluyendo la creación de neologismos para describir nuevos conceptos, el uso de tecnicismos específicos de cada tema, siglas, sustituciones como la sinonimia y hiperonimia, y locuciones y perífrasis para dar un estilo más elaborado. También señala el uso de complementos, citas directas, y formas verbales como el pretérito y presente para relatar hechos y titular.