El documento trata sobre la responsabilidad civil por los daños causados por los hijos menores de edad y por las mascotas. Establece que los padres o tutores son responsables por los daños causados por los hijos a menos que estuvieran bajo la vigilancia de otra persona. También establece que el dueño de una mascota es responsable por los daños que cause a menos que pueda probar que la cuidaba adecuadamente o que el daño fue causado por provocación o negligencia de la víctima.