Las aulas 2.0 plantean problemas como la necesidad de formación del profesorado en el uso de las nuevas tecnologías y de adecuar la infraestructura de los centros. Además, el acceso libre a Internet puede distraer a los alumnos y es necesario controlar su uso. Por otro lado, las TIC fomentan una cultura de facilidad que puede afectar negativamente a la calidad de la escritura y la lectura de los estudiantes si no se les guía correctamente.