Este documento caracteriza el texto literario de tres maneras: 1) Es una ficción que crea un mundo propio a través de las palabras. 2) Utiliza un lenguaje connotativo que genera múltiples interpretaciones. 3) Es plurívoco y polisémico, abriendo los sentidos en lugar de cerrarlos. También señala que los textos literarios se refieren a sí mismos y a otros textos, creando una red intertextual que enriquece la comprensión.