El documento compara diferentes planes de estudio de español entre 1993, 2009 y 2011, destacando cambios en la carga horaria y enfoques de enseñanza. Se describen estrategias didácticas y actividades permanentes que buscan fortalecer las habilidades lingüísticas de los alumnos, así como un modelo de evaluación que incluye diagnóstica, formativa y sumativa. Asimismo, se enfatiza la importancia de integrar contenidos y evaluar el progreso a lo largo del proceso educativo.