El acceso radial en procedimientos de cardiología presenta una reducción significativa en complicaciones mayores y costes hospitalarios en comparación con el acceso femoral, a pesar de una mayor tasa de oclusión de la arteria radial. Las complicaciones isquémicas son raras y generalmente sin consecuencias clínicas graves, mientras que el espasmo radial es más común y debe ser prevenido. A través de una técnica adecuada y la utilización de materiales específicos, la gestión de estas complicaciones puede ser optimizada.