Las carnes DFD (oscura, firme y seca) y PSE (pálida, blanda y exudativa) presentan defectos que afectan su calidad y sabor, siendo causadas por estrés en el ganado y condiciones de almacenamiento. Para prevenir estos defectos, se deben controlar el estrés del ganado y aplicar técnicas adecuadas de almacenamiento y procesamiento. Aunque el consumo de carne DFD no es peligroso, se recomienda optar por carnes frescas y de calidad.