Los lípidos son nutrientes importantes con funciones orgánicas. Incluyen colesterol y fosfolípidos que forman parte de las membranas celulares. Los lípidos de origen animal como la carne y los lácteos deben consumirse con moderación, mientras que los lípidos insaturados de origen vegetal como los aceites y frutos secos son saludables. Los lípidos cumplen funciones estructurales, de almacenamiento de energía y transporte en el cuerpo.