El documento describe el caso de un bebé de 8 meses diagnosticado con marasmo, una forma de desnutrición proteico-energética caracterizada por una gran pérdida de peso y músculo. El bebé presenta signos como sequedad de piel, carencia de grasa y bajo peso. Tras exámenes, se confirma el diagnóstico de marasmo y se inicia un tratamiento para recuperar el peso e hidratación del niño a través de educación de los padres.