La desnutrición infantil es una enfermedad multisistémica causada por la insuficiencia de nutrientes, que se manifiesta a través de déficit antropométrico, signos clínicos, y alteraciones bioquímicas. Se clasifica según la gravedad del déficit de peso en leve, moderada o severa. El tratamiento incluye la rehidratación y recuperación gradual de nutrientes de forma oral o parenteral, así como el tratamiento de infecciones concurrentes.