La primera ley de Newton establece que si no hay fuerzas actuando sobre un cuerpo, su cantidad de movimiento se mantendrá constante. Si hay una fuerza, el cuerpo acelerará y su cantidad de movimiento cambiará. El impulso es igual al cambio en la cantidad de movimiento y se calcula como la fuerza multiplicada por el tiempo en que actúa. En un ejemplo, una fuerza de 392 N actuando durante 5 segundos sobre un objeto de 12 kg produjo un impulso de 1960 N-s y un cambio en la cantidad de movimiento de 1960 kg-m/s