Este documento discute el tema del multiculturalismo en el arte contemporáneo. Explica que debido a la globalización, las culturas interactúan más, pero el discurso dominante occidental sigue favoreciendo. También advierte que al hablar de cultura hay que considerar las implicaciones políticas y de poder. Finalmente, señala que el arte contemporáneo recurre al multiculturalismo para reflejar la realidad globalizada, aunque a veces lo hace de una manera exotista en lugar de reconocer el valor inherente de lo diferente.