DE NUEVE A DOCE, EL DESPERTAR DE LA VIDA Una vez que el niño alcanza la preadolescencia, en su vida empieza a estar siempre presente la experiencia y el deseo incipiente de control y dominio.
El niño y niña de nueve El factor más importante a esta edad es la motivación personal. El niño se ve obligado a organizar y planificar sus actividades antes de llevarlas a cabo
El niño y niña de nueve Va a utilizar su creatividad y su energía en nuevas y útiles tareas. Empieza a sentirse como una persona mayor y le encanta que lo traten como tal. En esta edad está lleno de energía. No se cansa de jugar, de practicar algún deporte. Tiene más dificultad para calmarse. Es capaz de expresar sus emociones positivas y se avergüenza si se lo regaña o riñe delante de otras personas. Nueve años es la edad de la independencia. Es necesario aprender a confiar en el niño.
El niño y niña de diez años Es la edad de oro del crecimiento. Es un niño alegre, desenvuelto, contento de sí mismo, no tiene problemas para relacionarse con los demás.
El niño y niña de diez años Es afectuoso, principalmente con sus padres, muy expresivo. Participa con gusto en actividades familiares. En el colegio se muestra activo y participativo, siente curiosidad por lo que le enseñan, aunque su atención es inestable. En esta edad detesta las trampas, odia la mentira y tiene un acusado sentido de la justicia y la amistad. No se preocupa mucho de sí mismo y normalmente es desordenado y descuidado en lo que respecta al aseo y aspecto personal. Le cuesta ordenar su habitación y ordenar su ropa.
El niño y niña de once años Es un niño sensible, con cambios de humor y ataques de irritación y de agresividad. Llora por las cosas que le hacen enfadar o que le decepcionan
El niño y niña de once años Tiene una curiosidad insaciable y está lleno de energía. Habla sin parar y no está quieto un momento. Está en búsqueda de su propia identidad, lo que lo puede llevar a una actitud oposicionista o de continuo conflicto con los demás. No le gusta ser criticado. Le gustan las actividades familiares, pero las puede afectar por su forma precipitada de actuar. Generalmente se producen peleas con los hermanos y hermanas. Tiene gran capacidad para el trabajo y para descubrir el humor. No acepta de buen agrado las tareas del hogar y puede disimular que ya las ha terminado, aunque no haya movido un dedo.
El niño y niña de doce años Tiene mayor control de sí mismo, logra equilibrar su mal humor. En esta edad va a formarse su verdadera personalidad Es más realista y se da cuenta de las posibilidades que hay en él.
El niño y niña de doce años Llora con menos frecuencia, aunque aparece más fácilmente la tristeza. Tiene buenas relaciones con los demás, disminuyen las peleas con los hermanos, ama a la familia; pero comienza la búsqueda de la compañía de los amigos fuera del hogar. Comienza a desarrollar un pensamiento hipotético – deductivo. Puede formular hipótesis, comprobarlas y sacar sus propias conclusiones. En esta edad necesita de mucho apoyo y aprobación para formar una autoimagen positiva de sí mismo. Se le debe enseñar a conocer y a amar a los demás, para que desarrolle su sociabilidad. Hay que enseñarle a descubrirse a sí mismo y su propia vida como principal valor para que entre con fuerza, con equilibrio y confiadamente en la adolescencia.
Antes de modelarte en el seno materno, te conocí, antes que salieses de las entrañas te consagré, como profeta de las naciones te puse. Yo dije: "¡Ay, Señor! ¡Mira que no sé hablar, que soy un muchacho!" Y me dijo el Señor: No digas: "soy un muchacho", porque a  todo lo que yo  te envíe irás y  todo lo que yo  te mande hablarás no tengas miedo porque contigo estoy para salvarte. (Jer. 1, 4-8)
Fuente: BELTRÁN, Mariannela. Preadolescencia. Santiago. Disponible:  http://www.rmm.cl/index_sub.php?id_seccion=6428&id_portal=786&id_contenido=13429 . Consultado 23 Mayo 2009

Nb5 Teens

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    DE NUEVE ADOCE, EL DESPERTAR DE LA VIDA Una vez que el niño alcanza la preadolescencia, en su vida empieza a estar siempre presente la experiencia y el deseo incipiente de control y dominio.
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    El niño yniña de nueve El factor más importante a esta edad es la motivación personal. El niño se ve obligado a organizar y planificar sus actividades antes de llevarlas a cabo
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    El niño yniña de nueve Va a utilizar su creatividad y su energía en nuevas y útiles tareas. Empieza a sentirse como una persona mayor y le encanta que lo traten como tal. En esta edad está lleno de energía. No se cansa de jugar, de practicar algún deporte. Tiene más dificultad para calmarse. Es capaz de expresar sus emociones positivas y se avergüenza si se lo regaña o riñe delante de otras personas. Nueve años es la edad de la independencia. Es necesario aprender a confiar en el niño.
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    El niño yniña de diez años Es la edad de oro del crecimiento. Es un niño alegre, desenvuelto, contento de sí mismo, no tiene problemas para relacionarse con los demás.
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    El niño yniña de diez años Es afectuoso, principalmente con sus padres, muy expresivo. Participa con gusto en actividades familiares. En el colegio se muestra activo y participativo, siente curiosidad por lo que le enseñan, aunque su atención es inestable. En esta edad detesta las trampas, odia la mentira y tiene un acusado sentido de la justicia y la amistad. No se preocupa mucho de sí mismo y normalmente es desordenado y descuidado en lo que respecta al aseo y aspecto personal. Le cuesta ordenar su habitación y ordenar su ropa.
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    El niño yniña de once años Es un niño sensible, con cambios de humor y ataques de irritación y de agresividad. Llora por las cosas que le hacen enfadar o que le decepcionan
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    El niño yniña de once años Tiene una curiosidad insaciable y está lleno de energía. Habla sin parar y no está quieto un momento. Está en búsqueda de su propia identidad, lo que lo puede llevar a una actitud oposicionista o de continuo conflicto con los demás. No le gusta ser criticado. Le gustan las actividades familiares, pero las puede afectar por su forma precipitada de actuar. Generalmente se producen peleas con los hermanos y hermanas. Tiene gran capacidad para el trabajo y para descubrir el humor. No acepta de buen agrado las tareas del hogar y puede disimular que ya las ha terminado, aunque no haya movido un dedo.
  • 9.
    El niño yniña de doce años Tiene mayor control de sí mismo, logra equilibrar su mal humor. En esta edad va a formarse su verdadera personalidad Es más realista y se da cuenta de las posibilidades que hay en él.
  • 10.
    El niño yniña de doce años Llora con menos frecuencia, aunque aparece más fácilmente la tristeza. Tiene buenas relaciones con los demás, disminuyen las peleas con los hermanos, ama a la familia; pero comienza la búsqueda de la compañía de los amigos fuera del hogar. Comienza a desarrollar un pensamiento hipotético – deductivo. Puede formular hipótesis, comprobarlas y sacar sus propias conclusiones. En esta edad necesita de mucho apoyo y aprobación para formar una autoimagen positiva de sí mismo. Se le debe enseñar a conocer y a amar a los demás, para que desarrolle su sociabilidad. Hay que enseñarle a descubrirse a sí mismo y su propia vida como principal valor para que entre con fuerza, con equilibrio y confiadamente en la adolescencia.
  • 11.
    Antes de modelarteen el seno materno, te conocí, antes que salieses de las entrañas te consagré, como profeta de las naciones te puse. Yo dije: "¡Ay, Señor! ¡Mira que no sé hablar, que soy un muchacho!" Y me dijo el Señor: No digas: "soy un muchacho", porque a todo lo que yo te envíe irás y todo lo que yo te mande hablarás no tengas miedo porque contigo estoy para salvarte. (Jer. 1, 4-8)
  • 12.
    Fuente: BELTRÁN, Mariannela.Preadolescencia. Santiago. Disponible: http://www.rmm.cl/index_sub.php?id_seccion=6428&id_portal=786&id_contenido=13429 . Consultado 23 Mayo 2009