La tercera semana de desarrollo embrionario se caracteriza por la neurulación y la formación del tubo neural. El ectodermo se engrosa formando la placa neural, la cual se convierte en el neuroectodermo. La placa neural se hunde formando el surco neural, cuyos bordes se elevan como pliegues neurales. Estos pliegues van cerrando el surco para formar el tubo neural, del cual se desprenden las crestas neurales. Al final de la tercera semana se cierran los neuroporos cefálico y caudal,