Los números complejos fueron introducidos por primera vez por el matemático italiano Girolamo Cardano en el siglo XVI para resolver ecuaciones cúbicas. Más tarde, el matemático alemán Gauss los estudió en profundidad y los denominó "números complejos". Los números complejos se pueden representar y operar de diferentes formas, como suma y resta de partes reales e imaginarias, multiplicación aplicando la propiedad distributiva, y representación gráfica en un plano cartesiano.