El documento aborda la integración de nuevas tecnologías en la enseñanza de la filosofía, destacando herramientas como bitácoras, wikis, y plataformas como Moodle, que permiten interactividad y creación de contenido colaborativo. También explora la utilidad de actividades educativas basadas en la web y las redes sociales para conectar a los alumnos con el aprendizaje. Sin embargo, se plantean críticas sobre su impacto real en la educación y la necesidad de una reflexión filosófica sobre el uso de estas tecnologías en el aula.