La publicidad televisiva es fundamental para la programación y financiamiento de la neotelevisión, representando en 2008 el 43,4% de la inversión publicitaria total. Los formatos publicitarios incluyen spots, publirreportajes, patrocinios y telepromociones, cada uno dirigido a segmentos específicos del público. Existen nuevas tendencias como la publicidad interactiva y adaptaciones de programación que buscan captar la atención de audiencias en diversos horarios.