La otitis media aguda es una infección común en niños pequeños que causa exudado en el oído medio. Se diagnostica mediante otoscopia y generalmente se trata con analgésicos y antibióticos para prevenir complicaciones. Los factores de riesgo incluyen la edad, el sexo masculino, la asistencia a guarderías y antecedentes familiares. Las complicaciones potenciales son la otitis media crónica, la mastoiditis, la parálisis facial y la meningitis.