La operacionalización de las hipótesis implica definir conceptos abstractos en términos más concretos y observables a través de tres niveles: variables, dimensiones intermedias y indicadores. Esto permite observar la realidad y determinar si una hipótesis se confirma mediante la reducción de la hipótesis a elementos observables como las variables. La operacionalización requiere definir conceptual y operativamente las variables e identificar sus indicadores para permitir la medición empírica.