La enfermedad de Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa causada por la muerte de neuronas en la sustancia negra del cerebro que producen dopamina. La fisioterapia es útil para esta enfermedad a través de ejercicios, magnetoterapia y otros tratamientos físicos que ayudan a mejorar la movilidad y función de los pacientes. Aunque no tiene cura, estos tratamientos pueden aliviar los síntomas y estabilizar la progresión de la enfermedad.