Este documento discute la necesidad de adoptar un pensamiento complejo e interdisciplinario en la investigación científica para abordar problemas globales. Critica el enfoque clásico que divide las ciencias en disciplinas aisladas y fragmentadas. Propone que la investigación debe ser transdisciplinaria e integrar perspectivas de múltiples campos para generar nuevo conocimiento y comprender sistemas complejos. También argumenta que las ciencias sociales deben superar su enfoque reduccionista y estudiar dimensiones económicas, sociales, culturales e históricas de