El pensamiento crítico se define como la capacidad de analizar y evaluar información para llegar a conclusiones justificadas, considerando varios elementos como propósito, preguntas y datos. La lectura crítica complementa este enfoque al exigir un examen profundo de los textos y argumentos, permitiendo la identificación de ambigüedades y defectos en el razonamiento. En el aula, fomentar el pensamiento crítico en los estudiantes es esencial para su desarrollo académico y personal, requiriendo que los docentes actúen como facilitadores en este proceso.