Este documento propone rediseñar la investigación en comunicación en América Latina desplazando el enfoque de la comunicación a la cultura. Plantea dos propuestas: 1) centrarse en los modelos culturales como la socialización y 2) reconocer la pluralidad cultural en la región. Además, sugiere que las investigaciones deben enfocarse en: 1) la historia de los procesos culturales y su relación con los movimientos sociales, 2) cómo la cultura de masa explota las matrices culturales populares aunque también hay resistencia