Las infecciones por hongos en los pies son más comunes en verano debido al calor y la humedad, y una de las señales principales es el cambio en la textura y color de las uñas, aunque también pueden aparecer entre los dedos. Para tratarlos de forma natural se recomienda usar bicarbonato de sodio, vinagre de manzana o infusiones de limón, ajo y romero, además de secar bien los pies y usar calcetines y calzado que permitan la transpiración.