La política sanitaria argentina propone un nuevo modelo basado en la atención primaria de la salud y las redes integradas. Se busca asegurar cobertura a todos los ciudadanos articulando los diferentes sistemas y flexibilizando las coberturas según las necesidades. El modelo se centra en jerarquizar la promoción y prevención, establecer una canasta básica de prestaciones para todas las jurisdicciones, crear redes públicas con gestión privada complementaria y seguros provinciales con población nominada.