La teoría conductista del aprendizaje se centra en la relación entre los estímulos y las respuestas. Los principales exponentes como Watson, Skinner y Thorndike desarrollaron esta teoría y contribuyeron con conceptos como el condicionamiento clásico y operante y el aprendizaje por ensayo y error. En el modelo educativo conductista, el rol del docente es modificar la conducta de los estudiantes mediante refuerzos y el castigo, mientras que los estudiantes son receptores pasivos del conocimiento impartido.