El documento analiza la falta de competitividad de El Salvador en el desarrollo de software, destacando deficiencias en la educación informática que impiden a los graduados adquirir las habilidades necesarias para innovar. Se identifican problemas como la obsolescencia tecnológica en universidades y la falta de compromiso tanto de estudiantes como de empresas con el desarrollo de la industria tecnológica. Como solución, se proponen mejoras en los planes de estudio, actualización de docentes y colaboración entre el sector privado y las universidades para fomentar una enseñanza más relevante y orientada a la innovación.