El documento describe los cinco núcleos de la práctica evangelizadora de Jesús: 1) Vivió de forma itinerante y pendiente de la voluntad del Padre; 2) Proclamó una Buena Noticia de parte de Dios adaptada a cada audiencia; 3) Promovió la inclusión de los marginados formando una comunidad igualitaria; 4) Enseñó a discernir lo que produce vida de lo que no; 5) Realizó acciones como curaciones y exorcismos para liberar a la gente del pecado y poderes malignos.