El arte paleocristiano se desarrolló durante los primeros siglos del cristianismo como forma de expresar y enseñar la fe cristiana de manera visual. Los primeros cristianos utilizaron símbolos como el Buen Pastor, el pez, el cordero y otros para representar a Jesús y sus enseñanzas. Estas representaciones se encontraban principalmente en las catacumbas donde los cristianos se reunían debido a la persecución. A partir del siglo IV, con el Edicto de Milán, los cristianos pudieron