El documento describe el arte paleocristiano entre los siglos IV y VI d.C. Se adoptó el modelo de basílica romana para las primeras iglesias cristianas. El arte tenía un propósito religioso y utilizaba símbolos para transmitir la fe. Las catacumbas contenían pinturas que mostraban temas bíblicos e iconos como el Buen Pastor. Más tarde, los mosaicos se usaron para decorar iglesias y mausoleos.