Este documento resume una investigación sobre el uso educativo de videojuegos. Analiza cuatro videojuegos y las habilidades que podrían desarrollarse con cada uno, como la resolución de problemas, el trabajo en equipo y la toma de decisiones. Concluye que los videojuegos pueden desarrollar habilidades cognitivas, sociales y metacognitivas si son dirigidos por un profesor, y que constituyen una nueva metodología para el aprendizaje.