El documento analiza la necesidad de adaptarse a un ecosistema de comunicación cambiante, donde el consumidor ha ganado poder y la desconfianza hacia las marcas ha crecido. Se enfatiza la importancia de restablecer la confianza a través de un vínculo emocional con los consumidores y la optimización de estrategias en tiempo real utilizando datos inteligentes. Además, destaca cómo la planificación en tiempo real puede mejorar la efectividad de la inversión publicitaria en un entorno complejo y tecnológico.