¡Cuidemos nuestras mascotas!
1ero de Básica
Estrategias para la formulación del proyecto
Elabore un cartel con letra imprenta y tamaño muy grande con la siguiente poesía.
La voz de los animalitos
tengo una gatita
que sabe maullar:¡miau, miau,miau!,
tengo dos perritos
que saben ladrar: ¡gua, gua, gua!,
tengo tres pollitos
que saben piar:¡pio, pio, pio!
cuatro borreguitos
que saben balar:¡be, be, be!
y cinco ranitas
que saben croar:¡croa, croa, croa!
Modele la lectura de la poesía, leyéndola con ritmo y entonación en el primer período de
clase que le sea posible. Junto a cada mascota que se menciona en el poema coloque un
pictograma o ilustración de cada uno de los animales mencionado (facilitará el proceso de
lectura).
Pida a los niños que cuenten a sus compañeros si tienen alguna de las mascotas que se
mencionan en la poesía y luego pregúnteles si todos los animalitos pueden ser mascotas.
Explíqueles a los niños porqué una ranita no puede ser mascota (su piel necesita humedad
permanente y son muy delicados para cuidarlos), explíqueles también que algunos sapos
como el Jambato, endémico del Ecuador, ha desaparecido por efecto de las
construcciones y la depredación de los seres humanos.
Luego de este primer diálogo pida a los niños que cuenten sobre sus mascotas, que las
describan, que expresen sus sentimientos hacia ellas, etc.
Durante el tiempo de ejecución del proyecto pida a los niños que lean diariamente (uno,
dos o tres niños cada vez) la poesía, señalando con el dedo índice las palabras, sin parar
en cada una, a manera de subrayado de cada línea de escritura. Este ejercicio permitirá a
los niños y niñas atribuir un significado al texto.
Elabore una ficha de trabajo que puede ser trabajada con los padres y madres de familia o
un adulto responsable de la crianza de su alumno o alumna. Ello permitirá iniciar a los
niños en un proceso de investigación e indagación.
Incluya un espacio para la foto o dibujo de la mascota; ¿A qué especie pertenece?, ¿por
qué la familia tiene una mascota?, ¿quién cuida a la mascota?; ¿qué responsabilidades
implica tener una mascota?.
En caso de que haya alguna familia que no disponga de mascota incluya preguntas como
las siguiente: ¿Por qué no tenemos mascotas en casa? O cualquier otra pregunto que
permita a los niños recabar información.
Pida a los estudiantes que cuenten el contenido de las fichas.
Recorte una gran conjunto de animales domésticos y silvestres (ya no se los considera
salvajes), si le es posible trabaje con animalitos de plástico y pida a los niños que
clasifiquen según los siguientes atributos: Aquellos que viven junto a las personas y
aquellos que son silvestres.
A partir de la experiencia anterior, surgirán espontáneamente otro tipo de clasificaciones
como: son perros, son gatos, son caballos, etc.
Retome el trabajo de las fichas en las que se registró información sobre las mascotas de
cada familia.
Trabaje en lectura, mediante la observación de las ilustraciones. Y la formulación de
preguntas como las siguientes: ¿Quién lo escribió?, ¿qué informa?, ¿en qué sitios los
encontramos?
Con esta actividad se pretende enfrentar a los niños a situaciones de lectura que no
responden a patrones canónigos como leer de izquierda a derecha; que no es necesario
leer todo, y que es un forma de texto diferente a la de los cuentos o revistas. Si los niños
no pueden leer (algunos de primero de básica leen o infieren el significado de los textos),
lo hará el profesor.
Proponga a los niños realizar afiches donde expresen ideas del cuidado de las mascotas.
Prepare una serie de pictogramas, póngase de acuerdo en el significado con sus alumnos,
y pida a los niños que los utilicen para “escribir sus ideas con ellos”... Es decir cómo
cuidar a las mascotas.
Complete los afiches, dibujos y llene los espacios vacíos con diversas técnicas de arte.
Presente el proyecto a los padres y al finalizar la actividad de los niños podría entregar
una hoja con la siguiente información.
Tips sobre las mascotas que los padres deben conocer:
Pueden ser los recipientes garantizados de los secretos y pensamientos privados. Los
niños con frecuencia les hablan a sus mascotas, al igual que lo hacen con sus animales de
peluche.
Pueden proveer lecciones acerca de la vida: la reproducción, el nacimiento, las
enfermedades, los accidentes, la muerte y el duelo.
Pueden ayudar a desarrollar un comportamiento responsable en los niños que los cuidan.
Proveen un enlace con la naturaleza.
Como los niños pequeños (menores de 3-4 años) no tienen la madurez para controlar sus
impulsos de agresividad e irritabilidad, hay que observarlos cuando están con las
mascotas.
Los niños pre-adolescentes (menores de 10 años) en muy raras ocasiones pueden ser
capaces de cuidar por su propia cuenta a un animal grande como un gato o un perro.
Los padres tienen que supervisar el cuidado del animal, aunque ellos crean que su niño
sea suficientemente maduro para cuidar del animal.
Si el niño se descuida en el cuido del animal, los padres deben ellos mismos asumir la
responsabilidad.
A los niños hay que recordarles suavemente, no como regaño, que los animales, al igual
que las personas, necesitan alimento, agua y ejercicio.Si un niño continúa descuidando al
animal, quizás se deberá conseguir un nuevo hogar este.
Los padres son los modelos por excelencia. Los niños aprenden a ser los dueños
responsables de una mascota al observar el comportamiento de sus padres.

Proyecto cuidemos

  • 1.
    ¡Cuidemos nuestras mascotas! 1erode Básica Estrategias para la formulación del proyecto Elabore un cartel con letra imprenta y tamaño muy grande con la siguiente poesía. La voz de los animalitos tengo una gatita que sabe maullar:¡miau, miau,miau!, tengo dos perritos que saben ladrar: ¡gua, gua, gua!, tengo tres pollitos que saben piar:¡pio, pio, pio! cuatro borreguitos que saben balar:¡be, be, be! y cinco ranitas que saben croar:¡croa, croa, croa! Modele la lectura de la poesía, leyéndola con ritmo y entonación en el primer período de clase que le sea posible. Junto a cada mascota que se menciona en el poema coloque un pictograma o ilustración de cada uno de los animales mencionado (facilitará el proceso de lectura). Pida a los niños que cuenten a sus compañeros si tienen alguna de las mascotas que se mencionan en la poesía y luego pregúnteles si todos los animalitos pueden ser mascotas. Explíqueles a los niños porqué una ranita no puede ser mascota (su piel necesita humedad permanente y son muy delicados para cuidarlos), explíqueles también que algunos sapos como el Jambato, endémico del Ecuador, ha desaparecido por efecto de las construcciones y la depredación de los seres humanos. Luego de este primer diálogo pida a los niños que cuenten sobre sus mascotas, que las describan, que expresen sus sentimientos hacia ellas, etc. Durante el tiempo de ejecución del proyecto pida a los niños que lean diariamente (uno, dos o tres niños cada vez) la poesía, señalando con el dedo índice las palabras, sin parar en cada una, a manera de subrayado de cada línea de escritura. Este ejercicio permitirá a los niños y niñas atribuir un significado al texto. Elabore una ficha de trabajo que puede ser trabajada con los padres y madres de familia o un adulto responsable de la crianza de su alumno o alumna. Ello permitirá iniciar a los niños en un proceso de investigación e indagación. Incluya un espacio para la foto o dibujo de la mascota; ¿A qué especie pertenece?, ¿por qué la familia tiene una mascota?, ¿quién cuida a la mascota?; ¿qué responsabilidades implica tener una mascota?. En caso de que haya alguna familia que no disponga de mascota incluya preguntas como las siguiente: ¿Por qué no tenemos mascotas en casa? O cualquier otra pregunto que permita a los niños recabar información. Pida a los estudiantes que cuenten el contenido de las fichas. Recorte una gran conjunto de animales domésticos y silvestres (ya no se los considera salvajes), si le es posible trabaje con animalitos de plástico y pida a los niños que
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    clasifiquen según lossiguientes atributos: Aquellos que viven junto a las personas y aquellos que son silvestres. A partir de la experiencia anterior, surgirán espontáneamente otro tipo de clasificaciones como: son perros, son gatos, son caballos, etc. Retome el trabajo de las fichas en las que se registró información sobre las mascotas de cada familia. Trabaje en lectura, mediante la observación de las ilustraciones. Y la formulación de preguntas como las siguientes: ¿Quién lo escribió?, ¿qué informa?, ¿en qué sitios los encontramos? Con esta actividad se pretende enfrentar a los niños a situaciones de lectura que no responden a patrones canónigos como leer de izquierda a derecha; que no es necesario leer todo, y que es un forma de texto diferente a la de los cuentos o revistas. Si los niños no pueden leer (algunos de primero de básica leen o infieren el significado de los textos), lo hará el profesor. Proponga a los niños realizar afiches donde expresen ideas del cuidado de las mascotas. Prepare una serie de pictogramas, póngase de acuerdo en el significado con sus alumnos, y pida a los niños que los utilicen para “escribir sus ideas con ellos”... Es decir cómo cuidar a las mascotas. Complete los afiches, dibujos y llene los espacios vacíos con diversas técnicas de arte. Presente el proyecto a los padres y al finalizar la actividad de los niños podría entregar una hoja con la siguiente información. Tips sobre las mascotas que los padres deben conocer: Pueden ser los recipientes garantizados de los secretos y pensamientos privados. Los niños con frecuencia les hablan a sus mascotas, al igual que lo hacen con sus animales de peluche. Pueden proveer lecciones acerca de la vida: la reproducción, el nacimiento, las enfermedades, los accidentes, la muerte y el duelo. Pueden ayudar a desarrollar un comportamiento responsable en los niños que los cuidan. Proveen un enlace con la naturaleza. Como los niños pequeños (menores de 3-4 años) no tienen la madurez para controlar sus impulsos de agresividad e irritabilidad, hay que observarlos cuando están con las mascotas. Los niños pre-adolescentes (menores de 10 años) en muy raras ocasiones pueden ser capaces de cuidar por su propia cuenta a un animal grande como un gato o un perro. Los padres tienen que supervisar el cuidado del animal, aunque ellos crean que su niño sea suficientemente maduro para cuidar del animal. Si el niño se descuida en el cuido del animal, los padres deben ellos mismos asumir la responsabilidad. A los niños hay que recordarles suavemente, no como regaño, que los animales, al igual que las personas, necesitan alimento, agua y ejercicio.Si un niño continúa descuidando al animal, quizás se deberá conseguir un nuevo hogar este. Los padres son los modelos por excelencia. Los niños aprenden a ser los dueños responsables de una mascota al observar el comportamiento de sus padres.