Jacques Séguéla describe la publicidad mítica como una forma de dotar a los productos de personalidad y significado, utilizando la imaginación y los sueños para conectar emocionalmente con el consumidor. La creación de un valor semántico a través de narrativas y símbolos culturales permite transformar el consumo en una experiencia placentera y fascinante. La estrategia publicitaria se basa en la repetición y la sobredimensión de significados para reforzar la conexión emocional y social de la marca con el público.