El documento aborda la definición de un brote como la aparición de múltiples casos de una enfermedad en un área y tiempo específicos, así como los criterios para identificarlos. Se destacan medidas de control y errores comunes en la investigación de brotes, como mala definición de casos y el uso de estadísticas inapropiadas. La importancia de una correcta recopilación de datos y la identificación precisa de la población en riesgo son cruciales para el manejo efectivo de brotes.