El documento aborda la relación entre la salud y la producción animal, destacando la importancia de la trazabilidad y la inocuidad alimentaria. Se exploran conceptos clave como contaminación, higiene y el impacto económico de enfermedades zoonóticas. Además, se menciona la necesidad de normas sanitarias internacionales y el papel de organizaciones como la OMC y la OIE en garantizar la calidad y seguridad de los productos alimenticios.