El análisis compara las coronas cerámicas y metal-cerámicas en términos de supervivencia, desgaste y complicaciones, concluyendo que las coronas ceramicás han mostrado un rendimiento similar a las metal-cerámicas durante al menos cinco años. Además, se menciona que las coronas de disilicato de litio son una opción viable, mientras que las coronas cerómero tienen un rendimiento inferior. Las coronas metal-cerámicas siguen siendo consideradas el estándar de referencia en tratamientos odontológicos.