El documento presenta varias estrategias y metodologías para la enseñanza de la historia, incluyendo el uso de situaciones problema, preguntas motivadoras, y diversas fuentes para permitir que los estudiantes construyan sus propios conocimientos de manera crítica. Se enfatiza la importancia de contextualizar los eventos históricos y fomentar múltiples perspectivas para comprender el pasado. El ejemplo presentado utiliza la Revolución Mexicana para ilustrar cómo esta metodología puede aplicarse en el aula.