La sexualidad humana es un proceso de aprendizaje que depende de factores culturales y sociales. Está compuesta de tres componentes: psicosocial, afectivo y biológico. Una sexualidad sana implica la capacidad de disfrutar la sexualidad de forma ética, sin temores o problemas orgánicos. La socialización de la sexualidad ocurre a través de la familia, escuela, sociedad y medios, e involucra la interiorización de normas sexuales.