El documento presenta un plan de acción de la OCDE para abordar la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, destacando la necesidad de establecer normas fiscales claras y predecibles a nivel internacional debido a los desafíos impuestos por la globalización. Se proponen una serie de acciones y recomendaciones para mejorar la situación fiscal, incluyendo la regulación de mecanismos híbridos, la limitación de deducciones excesivas y el fortalecimiento de la normativa sobre empresas controladas. Además, se abordan aspectos relacionados con la economía digital, precios de transferencia y la transparencia fiscal para garantizar un entorno tributario más justo y eficaz.