La solubilidad mide la cantidad máxima de soluto que puede disolverse en un solvente a una temperatura dada. Una solución saturada contiene la cantidad máxima de soluto disuelta, mientras que una sobresaturada contiene más soluto del máximo permitido. Los disolventes se usan comúnmente en procesos industriales para disolver sustancias y mejorar reacciones, y la elección del disolvente depende de sus propiedades de seguridad y adecuación para cada uso.