Un protocolo de investigación es una guía que detalla el desarrollo de un trabajo investigativo, facilitando el análisis de resultados y la definición de procedimientos comunes. Es esencial para clarificar los objetivos, metodología y justificación del proyecto, así como para convencer a los lectores sobre su relevancia. A pesar de su flexibilidad, se pueden identificar elementos comunes en la estructura de diferentes protocolos analizados, como el planteamiento del problema, metodología y cronograma.